Las TIC, relación directa con el rendimiento y la satisfacción del trabajador

Una mala planificación del horario de trabajo o su falta de flexibilidad son causas determinantes del estrés laboral, uno de los principales problemas de salud de los trabajadores según la Organización Mundial de la Salud.

Las TIC permiten olvidarnos del presentismo. ¡Cuántas veces el trabajador se mantenía presente en su lugar de trabajo, incluso aunque ello no repercutiera en un aumento de su productividad! Sin duda, el temor a perder el empleo, agudizado tras la crisis, ha multiplicado el número de empleados que lo practican.

Determinados puestos de trabajo (no todos) pueden sustituir la presencia offline por la online. Por ejemplo, ante reuniones a primera hora de la mañana se evitan atascos o aglomeraciones en los accesos a las grandes ciudades. Ya no se podrá echar la culpa de los retrasos a este tipo de imponderables. Ya no habrá estrés entre los miembros puntuales del equipo por no comenzar a tiempo la reunión ni por parte de los que se retrasan por ser los culpables.

Las TIC permiten crear indicadores de gestión del trabajo y primar la colaboración (un atributo ligado al conjunto del equipo) frente a la competitividad (asociada a objetivos individuales que a veces crean conflictos entre los propios trabajadores).

La coordinación de equipos internacionales así como la inclusión de personas con discapacidad fueron otras de las ventajas que posibilitan las TIC. También, la conciliación entre vida familiar y profesional, una de las grandes demandas por parte de los trabajadores, se hace realidad gracias a las nuevas soluciones tecnológicas. Los trabajadores pueden organizar su tiempo y determinar cuándo van a realizar las tareas encomendadas.